jueves, 21 de julio de 2011

Parte 1

Mica se encontraba en su dormitorio paseándose nerviosa de un lado hacia otro. Era la 1 de la madrugada según su antiguo reloj analógico. El silencio en la casa, era atronador, pero a ella no le importaba, estaba absorta en sus pensamientos y vivencias del día, que por supuesto, la mantenían en vela. Las imágenes de las ventanas se habían atrofiado esa misma tarde que se suponía tocaba un fondo de lluvia. Mostraban un extraño fondo verde con algunas chispas de color y rayas grises. Desde que era pequeña, había desarrollado una extraña fascinación por los terrestres de tiempos pasados, por lo que pasaba horas pegada a las ventanas digitales imaginándose los misterios del exterior, preguntándose acerca del sol, el calor y el frío, términos absolutamente desconocidos para ella. En el condominio GHz-208 del norte no estaba prohibida la salida a los dominios del sol, sino al contrario. Las escuelas modernas incitaban a los jóvenes a vivir al aire libre, a no perder las costumbres de sus ancestros. Les enseñaban las propiedades naturales de su ambiente, sobre términos medioambientales y en algunos colegios incluso enseñaban ramos sobre fauna, flora y agricultura. La familia de Mica provenía de la concurrida ciudad del sur WIt-2.1 uno de los más importantes centros de intercambios comerciales, políticos y relaciones universales. En ella se llevaban a cabo todas las interacciones con los mundos exteriores y con los otros sectores del planeta. La ciudad, por seguridad, tenía prohibida todo contacto con el exterior, debido a diferentes razones, dentro de las cuales principalmente se encontraba el hecho de que al llegar muchos visitantes de otros mundos, el contacto con el aire contaminado (aunque bastante menos que hace 1000 años atrás) les afectaba irremediablemente a su salud sin contar el riesgo que podían correr de llevar enfermedades desconocidas a la gente de sus respectivos planetas. Mica se había criado en ese ambiente. Calles llenas de luces, movimientos, tecnología y mucha gente. Estaba acostumbrada a tomar los trenes subterráneos y a convivir con los extranjeros. En la ciudad WIt-2.1 casi no se hablaba del sol, de la luna o más bien… del exterior. En el colegio al que asistía, se enseñaban las artes del comercio exterior y se formaban jóvenes centrados en el trabajo y apegados a las grandes ciudades. Ella era feliz seguramente debido a que no conocía nada más. A sus padres se les había sido asignado el derecho de tener una hija y un hijo, hecho que se controlaba minuciosamente, ya que la cantidad de hombres y mujeres debía ser equitativa. La población en la Tierra, a pesar de alcanzar niveles elevados, no estaba tan descontrolada como había llegado a estarlo unos siglos atrás. Muchos terrícolas habían emigrado a planetas en los que las condiciones y calidad de vida eran prometedoras y bastante mayores a la de su planeta de origen. Los habitantes de los planetas Canon y Xorex, planteaban constantemente sus quejas al representante de la Tierra, debido que su planeta cada vez se sobre poblaba más debido a la llegada y llegada de terrícolas. Aún así los valoraban y admiraban debido a la creencia de la originalidad de la especie dada las anomalías que surgían constantemente en su planeta. Las personas distinguidas en la Tierra eran mayormente personas que en tiempos remotos ni se hubiera imaginado que llegarían al poder. Las personas con discapacidades físicas y en algunos casos alteraciones mentales, causaban impresión y curiosidad en las sociedades exteriores que habían fomentado el estímulo de las discapacidades de algunos terrestres en beneficios del desarrollo de nuevas áreas de la ciencia. Una extravagancia (ya no eran consideradas enfermedades) muy codiciada era el autismo, condición estudiada y controlada con dedicación. Las personas autistas recibían una educación especializada y superior. Algunos decían que serían el futuro del planeta. Era un mundo regido por las anormalidades, por lo que poseer alguna era un privilegio, un don. Aun así, quedaba gente que creía que estas condiciones especiales eran un error y una aberración para la especie, por lo que creían que era un desacierto la importancia que se les daba. La gente exterior (no se sabía la razón) no presentaba mutaciones, nunca, a pesar de que su anatomía era bastante parecida a la de los habitantes de la Tierra.

1 comentario:

  1. Hola, me ha gustado mucho tu libro para a ver sido el primer capítulo que leo, normalmente no sé si me gusta un libro hasta que me leo unos cuantos de capítulos.
    Tenemos un estilo diferente de escribir, pero a mi me sigue gustando el tuyo:)
    Espero que sigas subiendo más capítulos.
    Si quieres buscarme puedes ir a el blog en el que comentaste o a http://tierradenadie1.blogspot.com que es un libro que empecé hace un tiempo y que me esta encantando como lo estoy haciendo:)
    Un saludo, Lau.

    ResponderEliminar